La historia del Grupo Pardo Molina tiene su origen en una convicción profunda,: que la educación es una herramienta real de transformación social.
En 1981, Daniel Pardo funda el Liceo Hannover, dando inicio a un proyecto educativo que, desde sus comienzos, buscó entregar oportunidades concretas a estudiantes y familias, promoviendo el desarrollo personal y el acceso a un mejor futuro. Con el paso de los años, este propósito fue creciendo y consolidándose, dando origen a nuevas instituciones educativas que hoy forman parte de la Red Alma Mater: el Colegio Alma Mater y el Instituto Tecnológico Bicentenario San Mateo.
A lo largo de su trayectoria, el proyecto ha mantenido un sello claro: formar personas a través de una educación de calidad, con un enfoque práctico, pertinente y profundamente conectado con la realidad de sus estudiantes. Bajo el principio de “aprender haciendo”, se ha impulsado una formación que no solo entrega conocimientos, sino también herramientas para la vida, el trabajo y la continuidad de estudios.
Con el tiempo, y respondiendo a nuevas necesidades sociales y formativas, la visión inicial se ha expandido hacia otros ámbitos. Así nace Certificación Continua, una iniciativa orientada a acercar la capacitación y el perfeccionamiento a trabajadores, emprendedores y organizaciones, ampliando el impacto formativo más allá del sistema escolar.
En esta misma línea de expansión, el grupo incorpora el desarrollo de proyectos inmobiliarios a través de PARMOL, con el propósito de generar oportunidades de acceso a viviendas dignas a precios justos. Esta área busca responder a una necesidad fundamental de las personas, manteniendo el mismo enfoque social que ha caracterizado al proyecto desde sus inicios.
De manera complementaria, el grupo ha desarrollado otras áreas vinculadas al emprendimiento y la generación de oportunidades, manteniendo siempre como eje central el aporte al desarrollo de las personas y sus comunidades.
Hoy, el Grupo Pardo Molina representa la evolución de una historia construida con compromiso, trabajo y vocación social, que ha sabido adaptarse a los cambios sin perder su propósito original: contribuir al ascenso social a través de la educación y el desarrollo de capacidades.
